
La vida con los amigos y en la cantina era algo que disfrutaba de sobremanera nuestro gallo, fueron memorables sus tertulias en las que perdía el primero que se fuera a su casa. Para nuestro gallo casi cualquier lugar dónde hubiera mariachis era bueno para pasar una largo rato, pero sin duda el gran favorito era el Tenampa en la Ciudad de México. José Alfredo lo frecuentaba cuándo estaba trabajando en la XEW y de paso se llevaba a José Ángel Espinoza Ferrusquilla, quién no tomaba pero era bueno para hacer las cuentas. Cuenta en sus memorias Chabela Vargas que una vez entraron al Tenampa un viernes y salieron hasta el lunes y eso porque ella tenía que tomar un avión para irse de gira y Nuestro Gallo tenía programa de televisión. Tiempo después se encontraron al dueño del Tenampa y les reclamó, miren nada más cómo he quedado! Chabela le contestó que bueno, pues la edad no perdona, a lo que el señor les dijo, cuál edad, estoy así de acabado por todas las noches que no dormí, porque ustedes no salían del Tenampa!



